Vamos por la autovía de camino a León, la siguiente parada en nuestra ruta hacia Cantabria.
Me doy cuenta que si no hablo con los demás, me paso el rato en facebook, instagram, whatsapp o tiktok leyendo comentarios, artículos, memes, lo que sea que hable de mi Ceuta. ¡que pena tenemos encima todos los caballas! ¿Cómo es posible que el gobierno de nuestra nación no haga nada por nosotros? ¿por nuestra ciudad? No lo entiendo y me enfado, me indigno, me entristezco para luego volver a enfadarme. Vivimos en una pesadilla...
Unas dos horas y media después de haber dejado Zafra, Tesla informa que estamos llegando a la estación de carga de Béjar, necesita energía para llegar a León.
Es sábado, en el polígono industrial donde se ubican los cargadores no hay un alma, está desierto, no encontramos un bareto por ningún lado y la logística de los baños nos es muy necesaria. Mari Loli y yo vamos a dar un paseo por las calles vacías a ver si localizamos alguna persiana arriba. Llevamos un rato caminando cuando vemos una furgoneta azul circulando muy despacito, como buscando algo, me da cierto repelús, digo de volver. No pega nada ese vehículo medio destartalado en este sitio. ¿y si nos secuestran?
Junto a los cargadores hay unas máquinas dispensadoras de bebidas y chuches y unos BAÑOS CERRADOS a cal y canto. Cada uno dispone de una cerradura como la de los porterillos automáticos pero no tenemos el código, empezamos a buscar posibilidades en la pantalla del cargador, en la aplicación Tesla y preguntando, que se llega a Roma, en este caso a la IA del coche, nos facilita el código que no se me va a olvidar en la vida. Por fin se hizo la magia y la cueva de Alí Babá se abrió. Baños limpios, impecables solo al alcance de los usuarios del mundo Tesla, increíble.
Desde Béjar quedan aun otras dos horas y media hasta León, se va acercando la hora de comer, le preguntamos de nuevo al coche que busca una buena opción, no nos desvía demasiado de la autovía por la que circulamos, debemos llegar antes de las 18.30, hemos reservado un freetour con Civitatis y no queremos perderlo. Nos recomienda el Mesón Fuentebuena en la misma dirección en la que vamos pero en la carretera nacional de Zamora, a una hora mas o menos de distancia. Llamamos, nos dicen que si, que nos ponen en el bar porque el comedor lo tienen lleno. Llegamos puntuales, el chico que está en la barra nos dice que tenemos que esperar que unos señores que están comiendo acaben y se levanten. Me quedo un poco perpleja pues de las cuatro o cinco mesas que hay, tiene otras tres desocupadas. Entro al baño y doy una vuelta por el local, el comedor también lo tienen despejado aunque decorado para un cumpleaños. No me gusta la situación, veo al chaval poco resolutivo, como si la atención al cliente no fuera con él. Miro en maps y veo que justo al lado hay otro mesón asador, Joaquín. Se lo digo a Mariloli y nos vamos de exploración a ver si nos gusta la pinta, dejamos a los chicos en el Fuentebuena por si al camarero le da una inspiración y les sienta en alguna de las tres o cuatro mesas libres.
Nada mas entrar vemos un local de los de siempre, con solera, exponiendo sus productos en la barra, patas de lechal asadas, chicharrones, alubias....le preguntamos a una señora que nos recibe y si, tienen hueco para cuatro. Nos lleva al comedor principal y nos sienta a una mesa de mantel y servilletas de tela. Llamamos a nuestros loves que se plantan en un minuto. Nos atienden enseguida. En esto suena el teléfono y era el camarero del Fuentebuena, preguntando donde nos habíamos metido. ¡A buenas horas!
Traen el pan y las bebidas y por poner una pega, no me gustó mucho la respuesta del camarero ante la repetición de petición de mantequilla de Jose. Le soltó un "caballero le he dicho que iba a ver si había y resulta que no hay" ¡Esos modos chaval!
Yo no tenía mucha hambre y el sitio era de comida contundente así que no pedí nada, me limité a picar algo de ensalada, el resto pidieron merluza, cochinillo y lechazo. Debía estar bueno porque no dejaron na mas los huesos pelaos.
Nos fuimos con bulla, quedaba aún un rato largo de carretera hasta llegar al hotel Crisol Riosol de León.
El hotel está muy bien situado, habitaciones amplias con camas cómodas, parking con cargador eléctrico y a 10 minutos andando del centro neurálgico de la ciudad. Lo malo es que íbamos muy escasos de tiempo. Pedimos un taxi que nos acercó lo más que pudo a la catedral, punto de partida de nuestro tour, para tener un primer contacto con la emblemática ciudad de León.
Recordar en este punto que su alcalde socialista del PSOE, José Antonio Díez, decidió saltarse la consigna de su partido y acompañarnos en la manifestación de apoyo ciudadano que convocamos desde Ceuta en nuestro día, el 2 de septiembre. Gracias León, por sentir como caballa y estar con España y con Ceuta.
León es una ciudad maravillosa, animada, limpia, con mucha solera y con muchísima historia. Siempre recordaré cuando en el colegio, en clase de historia la profesora nos explicó como en el siglo I los romanos explotaron las minas de oro de León localizadas en las Médulas. Aquel método "ruina montium" me pareció de lo mas lógico aunque brutal y desde luego conformó el paisaje. Hoy día Las Médulas son Patrimonio de la Humanidad. Desde entonces la provincia de León tuvo un extra de interés para mi. Este día en que la visitábamos debería conformarme con un vistazo al centro histórico del reino de León.
| murallas romanas de León |
Su nombre, León, no procede del rey de la selva si no de Legio y es que en realidad fueron los romanos, mejor dicho, la Legio VI Victrix los que establecieron su campamento entre los ríos Bernesga y Torío con el fin de controlar a los cantabro-astures y proteger los envíos de oro procedentes de las Médulas. Después de la VI llegó la VII, la Legio Gemina y alrededor del campamento se asentaron comerciantes, artesanos, familias, población civil que convirtió aquel castro en una ciudad. Los romanos, con el tiempo, la amurallaron y se quedaron hasta el final del imperio. Todavía en el centro histórico se percibe la forma del antiguo acuartelamiento, vimos los límites dibujados en el suelo y las huellas de las sandalias romanas. Hispania durante siglos fue Roma y dos de sus mas grandes emperadores, Trajano y Adriano nacieron en Andalucía.
Suevos, visigodos y musulmanes anduvieron por la ciudad romana hasta que llegó el año 910, siglo X en que se fundó el Reino de León. El rey asturiano García I decidió trasladar su corte de Oviedo a León y desde allí organizar la reconquista liderando las campañas contra el califato de Córdoba, tuvo un papel fundamental en la expansión de los reinos cristianos hacia el sur. León pasó de ser una ciudad militar romana a convertirse en la gran capital de un reino medieval. A los musulmanes les bastaron menos de 15 años en invadir casi la totalidad de la península Ibérica, mientras los cristianos se pegaron la friolera de 770 en reconquistarla.
La guía nos estaba esperando en la plaza de la Regla, delante de la catedral, una preciosidad gótica con un enorme rosetón en la portada principal, plagada de arbotantes y vidrieras. Luego veríamos la casa donde las restauran, conservan etc. y es que lo mas importante de la Pulchra Leonina son sus elegantes vitrales. Los arquitectos consiguieron reducir los muros a la mínima expresión y sustituirlos por 1800 metros cuadrados de vidrieras. El rosetón está flanqueado por dos altas torres, la de las campanas y la del reloj.
No daba tiempo a visitarla por dentro ese día, la cierran a las 7 y hasta las 10 del día siguiente no volvían a abrirla. La próxima vez la conoceremos.
La catedral de Santa María de la Regla se construyó inspirada en las catedrales góticas francesas como la de Rems sobre la antigua catedral románica que a su vez ocupaba los solares del palacio del rey Ordoño II y las termas romanas de la Legión VII Gémina.
Como dato curioso comentar que fue el primer edificio declarado "monumento" en España, corría el año 1845.
Situada en pleno camino de Santiago, es quizás la mas bonita y una de las mas visitadas en nuestro país. Dejo enlace para saber mucho más sobre la catedral de León: Catedral de León - Wikipedia, la enciclopedia libre
Era momento de mover al grupo, nos habían reunido a unas treinta personas y tras darnos el discursito correspondiente de en que consistía el freetour, la duración como de horita y media, que conoceríamos los barrios romántico y húmedo, además de algunas curiosidades de la ciudad y que Civitatis solo es una plataforma que vende el tour y a la agencia de guías de León le cobran 3€ por cada uno de nosotros, continuamos andadura.
| edificio el Torreón |
Nos acercamos a un edificio un tanto extraño situado en uno de los costados de la plaza. Parece un castillo medieval aunque data de primeros del s. XX, se llama El Torreón es la antigua sede de Correos y Telégrafos que ahora pertenece a la diputación leonesa. Lo diseñó un arquitecto del que mas adelante veremos otras obras, todas similares, robustas, bastas, cuadrangulares... es D. Manuel de Cárdenas.
Junto a este, una casa museo de una rica familia que también da nombre a la calle por la que vamos, los Sierra Pambley. Dice la guía que la casa conserva todo el mobiliario, ajuar etc de cuando vivían los dueños y en la visita te muestran como era la vida hace casi 200 años.
Llegamos por esta calle frente a la casa donde se restauran las vidrieras de la catedral, justo frente al hotel Camarote, aquí tuvimos una pequeña clase magistral sobre como se fabricaban, se coloreaban, se colocaban y se conservan los preciosos vitrales.
Continuamos paseo hasta la plaza del Cid, frente a ella el parque del Cid, único espacio verde y pulmón del barrio histórico. El lugar se llama así porque la tradición señala la localización donde se encontraba la casa de D. Rodrigo Díaz de Vivar, Sidi para los amigos, cuando vivía en la corte de León. Una escultura de un hombre subido a un pedestal que sostiene un pajarito muerto me sorprende, es bastante feo. Representa el dolor, el vacío ante la perdida de un ser querido. El escultor se inspiró en la perdida de un amigo que murió a los 21 años en un accidente de bicicleta.
Mirando de frente, dentro del parque, veo una enorme mano de bronce, dice la guía que es un monumento a los veterinarios. También se ve una de las torres de la casa Botines y el palacio de los Guzmanes del s. XVI diseñado por Gil de Hontañón. Nos está gustando León, es una capital repleta de edificios impresionantes.
| palacio de los Guzmanes |
Estamos a dos pasos de la basílica de San Isidoro, el santo sevillano que se trajeron a León. ¿Y cómo acabaron los huesos de un santo enterrado en Sevilla en la capital leonesa? Pues por obra y gracia de los reyes de León.
| basílica de San Isidoro |
San Isidoro, obispo de Sevilla en el s.VII (plena época visigoda) fue un gran influencer de su época, de hecho dejó por escrito algunas publicaciones por las que está considerado como el último Padre de la Iglesia de Occidente.
Se le enterró en el monasterio de san Isidoro del Campo en Santiponce y allí quedó durante 400 años. Llegaron los moros por el sur , surgió la reconquista desde Asturias por el norte, mientras el reino de León sobrevivía a duras penas, hasta que con el cambio del milenio las cosas cambiaron. Al-Andalus se fragmentó en pequeños reinos taifas que luchaban entre ellos mientras León crecía y se hacía fuerte liderando la Reconquista. En el s.X el por entonces rey Fernando I de León y su esposa Sancha recibían tributos en oro de los reinos moros. Estaban reformando la iglesia de san Juan Bautista de la capital leonesa en una moderna construcción de piedra que les sirviera de panteón real y necesitaban dotarlo con reliquias de peso para sumar prestigio político y espiritual. Decidieron pedir al califa sevillano Al-Mutadid los restos de las santas Justa y Rufina, patronas cristianas de Sevilla a lo que accedió a regañadientes.
Los leoneses enviaron una nutrida embajada encabezada por Alvito, obispo de León, pero al llegar a tierras moras, nadie sabía donde estaban enterradas las santas. Estuvieron buscando durante días hasta que decidieron volver con las manos vacías, solo que aquella noche Alvito soñó con san Isidoro, que le indicó el lugar donde estaba enterrado su cuerpo. También contó que el mismo moriría en el viaje de vuelta. Ambas cosas fueron ciertas, de ahí el dicho de que los leoneses fueron a Sevilla a por dos santas y volvieron con dos santos pues el obispo también fue santificado.
| puerta del cordero |
La guía nos plantó a la sombra para contarnos todo esto, eran casi las 7 de la tarde pero el calor seguía apretando. Estábamos ante la entrada principal de la basílica, frente a la preciosa y románica puerta del Cordero, a la derecha, un poco más allá, la del Perdón.
Fueron los albores del estilo románico leonés en el s.X, mas tarde el templo sufriría múltiples reformas aunque nos dijo que en el panteón aun hay pinturas del siglo XII perfectamente conservadas. En esta misma puerta se notaba que aunque el tímpano del cordero es original, la peineta que tiene arriba, con la figura de san Isidoro a caballo, es de época muy posterior.
| puerta del perdón |
La puerta del Perdón, por donde entraban los peregrinos camino a Santiago para conseguir las indulgencias, es mas recogida, más austera, mas románica. El barroco no llegó a tocarla, conserva sus líneas puras. El frontal se ve dividido en dos por una cornisa ajedrezada, en la parte superior vemos tres ventanas geminadas, dos laterales ciegas y la central con una reja.
Algo muy importante sucedió en el año 1188 en el claustro de esta basílica, tuvo como protagonista al rey Alfonso IX. Fue la primera vez en Europa que se convocaron unas Cortes en las que se le dio voz y voto al pueblo llano (burguesía y ciudadanos elegidos) junto a los nobles y la iglesia. Es por ello que la UNESCO reconoció a León como "Cuna del Parlamentarismo"
Me hubiera encantado visitar tanto la catedral como la basílica por dentro, creo que merecen la pena y mas para los frikis de la historia como yo.
| marca de la muralla y cáliga romana |
Hora de encontrarnos con los romanos. El perímetro de la antigua muralla levantada por la Legio Gemina permanece marcado en el suelo de la capital donde sus restos han desaparecido. Nos paramos en una esquina de la calle para contemplar de lejos los torreones circulares de casi 2000 años de antigüedad. Las huellas de las cáligas romanas que estamos viendo en este paseo indican la ruta que hay que seguir para conocer el León romano, es una señal igual que la concha para el camino a Santiago.
Llegamos por fin a otro de mis objetivos en León, la casa Botines. Gaudí solo diseñó tres edificios fuera de de su tierra natal, este, el Capricho en Comillas y el palacio episcopal de Astorga. En este viaje conoceremos los dos primeros. La casa museo se ubica en la plaza de san Marcelo, a un paso del jardín del Cid, su estilo modernista neogótico con apariencia de castillo de cuento encaja de manera fascinante con su entorno.
Gaudí diseñó un edificio multifuncional donde los bajos eran almacenes textiles y oficinas mientras los pisos superiores, viviendas de alquiler y residencia de los dueños. El nombre, Botines, le llega por el apellido del fundador del negocio textil "Botinás"
El edificio está rodeado por un foso, como los castillos, protegido por una preciosa reja de hierro negro, así entra la luz por los amplios ventanales del sótano.
El señor Antoni Gaudí nos esperaba sentado en un banco de la plaza mirando hacia su edificio. Junto a el, dos señoras charlaban animadamente. Cuando nos vieron haciendo fotos, hicieron por levantarse y nos preguntaron de donde veníamos, del Sur, dijo Jose, de Ceuta , dije yo y claro, enseguida se compadecieron de la situación. Estuvimos un ratillo charlando con ellas y casi perdemos al grupo.
Nadie, no he conocido a nadie en este viaje ni conozco a nadie que no sienta pena por lo que sigue pasando en Ceuta hoy día. Y es que no es de recibo el abandono y la inseguridad que se ha instalado en una ciudad española. No estamos en guerra pero lo parece. Es desesperante.
Salimos del barrio Romántico para adentrarnos en el barrio Húmedo, vamos de camino cuando una placa en la fachada de una casa me detiene "en esta casa nació Kiko Argüello, iniciador del camino neocatecumenal" si el de los Kikos, era leonés.
Si antes estábamos en una ciudad animada lo de ahora es ir a empujones. El barrio húmedo estaba hasta la bandera de público, no había una silla donde sentarse, ni hablemos ya de entrar en algún bareto y eso que aun no eran las 8 de la tarde.
Ya llegamos a la plaza Mayor, de camino hemos pasado por la iglesia de san Martin, un templo románico del s. XI que lo que le queda de románico es el ábside totalmente tapado por el antiguo consistorio que da a la plaza. Comenta nuestra cicerone que hicieron el edificio del ayuntamiento con tan mala baba que la iglesia lleva siglos sin que le entre un rayito de sol. Es sede de distintas cofradías leonesas, entre ellas la de las Ánimas y santo Cristo de fuera de san Martín. Este "de fuera de san Martín" se refiere a la capilla que vimos justo enfrente, fuera de la iglesia, que es donde antaño se guardaba el Cristo. Esta cofradía sigue vivita y coleando a pesar del montón de años transcurridos, es una de las importantes de la ciudad.
San Martín estaba muy relacionada con el mercado que se celebraba a sus espaldas y con los gremios de comerciantes, carniceros, zapateros, plateros, taberneros, etc que vivían y trabajaban en callejuelas adyacentes. Todas estas calles estrechas constituyeron en su momento el barrio judío de León.
Un buen grupo de treintañeros uniformados con vaqueros y camisetas "Marcos se casa" andan jaleando en la esquina de la calle, una despedida de soltero que lleva al protagonista con traje a rayas. ¡Preso te vas a quedar chaval!
Nosotros seguíamos a lo nuestro, descubriendo la bonita plaza mayor reconstruida tras un enorme incendio acontecido en el s. XVII que acabó con el antiguo mercado medieval, sustituido por esta plaza elegantemente porticada, cuadrangular y llena de balcones. El antiguo ayuntamiento funcionó mas como balcón del consistorio que como ayuntamiento. Es un edificio estrecho, solo 5 m de profundidad y alargado, con buenas balconadas y rematado a ambos lados con dos torres con chapiteles. En realidad no se diseñó para ejercer de ayuntamiento, sino como mirador, desde sus balcones las autoridades podían ver lo que acontecía en la plaza, en el pueblo, allí se compraba, se vendía, se legislaba, se proclamaban leyes incluso se organizaban corridas de toros. Toda la plaza está diseñada para mirar, es un gran escenario urbano.
Acabamos el tour en plena plaza de san Martín en el barrio Húmedo. Lo de "húmedo" es un uso popular bastante reciente, de mediados del siglo XX por un lado por la cantidad de bares, cantinas, cafés y casas de comida que había, pero también porque antiguamente el vino se transportaba en grandes cubas que se trasegaban a los barriles de las bodegas con mangueras, al final algo se derramaba y el suelo acababa mojado. También los leoneses, peregrinos y visitantes acaban mojados, por dentro.
La guía nos recomendó dos o tres sitios para tapear, entre ellos uno donde ponían la mejor tapa de morcilla leonesa de la provincia, creo que se llamaba el Altar, en la calle Plegarias, estaba muerta de hambre, así que nos despedimos de la guía, le pagamos 25€ por pareja, fuimos pitando al bar y me comí yo solita un pedazo de tapa de morcilla riquísima con una cervecita.
Luego nos fuimos a terminar de cenar a un bareto donde encontramos un rinconcito para medio sentarnos apoyados en unos toneles. Pedimos cecina de León y algunas tapas. Las tapas estaban ricas pero la cecina estaba de muerte ¡que rica! ¡como nos hemos puesto de comer en este viaje!
Acabamos el día paseando, tirando las últimas fotos con mi bandera de Ceuta delante del ayuntamiento actual, que no podía faltar y regresamos al hotel caminando por la calle Ancha. Antes de cruzar el puente vimos un coche de carreras antiguo. Mariloli se subió y yo después. Ahí está la foto.
Mientras me bajaba del coche, que mi trabajo me costó, un señor que pasaba me preguntó sonriendo ¿a que no sabes de donde es el escudo que lleva la bandera de Ceuta? pues claro que sí, de Portugal! no es idéntico pero si parecido y la bandera clavadita a la de Lisboa. Ceuta tiene una interesante ascendencia portuguesa de la que los caballas nos sentimos muy orgullosos.
Debo decir que me faltaron horas en León para conocer la bonita capital, por lo menos 24 y para visitar las Médulas y la provincia al menos otros dos días, así que digo lo que Terminator: VOLVERÉ.
Fotos de León pinchando en el enlace: photos León


