ÍNDICE PEREGRINACIONES

INDICE PEREGRINACIONES

 2.010.-  TIERRA SANTA    VIDEO Tierra Santa 2.011.- ITALIA :  Florencia ,  Pisa ,  Padua ,  Venecia ,  Asís ,  Roma   VIDEO fotos   2.012.-...

miércoles, 15 de abril de 2026

SELVA NEGRA 6.- COLMAR 24.03.2026

 Las 15.15h marcaba el reloj de la "Gare de Colmar" y ya estábamos esperando a los guías locales en el exterior del restaurante donde comimos, bastante cerca del centro histórico. Marta ha sabido meternos en cintura cada día, cumpliendo horarios con una rigidez espartana. Habíamos salido de Estrasburgo rozando las 13.00h, y tras 75km de carretera, mas o menos una hora, llegamos a la Brasserie L´Aubergue en el Grand Hotel Bristol. Mas cervezas, ensaladas, carnes, papas y chucrut, todo muy rico, eso si, yo seguía sin poder con el dichoso chucrut. Alguno se pidió vino para comprobar la fama y bueno, aprobado, sin más.

Una vez abrigaditos, auriculares asomando de las orejas y separados en dos grupos, comenzamos la gymkhana. En escasa hora y media debíamos hacernos un completo recorrido por la hermosa villa francesa alsaciana, a las 17h deberíamos estar todos frente a la colegiata de san Martín.

En el bus hice los deberes, por esta vez me puse a buscar información en Google. Llamaron la atención estos cuatro puntos: Petit Venise, Bartholdi,  los vinos alsacianos y la colegiata de san Martín. De vinos a estas horas ya poco íbamos a catar, veríamos que pasaría con los otros tres objetivos.

La mayoría de los viajeros llegan a Colmar para sumergirse por unas horas en un escenario de cuento de los hermanos Grimm. Aunque una vez allí, te van a bombardear con información de un personaje fundamental en la cultura de Colmar, Bartholdi, el diseñador de la estatua de la Libertad y otras muchas grandes obras, por supuesto, nacido en Colmar. A mi me sonaba su nombre porque una vez salió la pregunta jugando al Trivial, si no... ná de ná.

fuente a Bruat (imagen de internet)

 La primera parada fue en el Campo de Marte para conocer una fuente diseñada por él,  en honor al almirante Bruat, marino también natural de Colmar, monumento que reventaron los nazis. Lo que vemos ahora es una obra de otro escultor francés, semejante a la original. La estatua central de bronce, representa al almirante mientras que las de alrededor son alegorías a los cuatro continentes: Asia, América, África y Oceanía. La fuente que destrozaron los chicos de la esvástica estaba esculpida en arenisca roja, de ella solo se conservan algunas cabezas en el museo Bartholdi. Al parecer, eran tan expresivas  y perfectas que el mismísimo premio nobel de la Paz, Albert Schweitzer comentó en cierta ocasión que la cabeza de la figura africana le inspiró su vocación de médico en África. 

hotel L´Esquisse

Nuestro camino nos lleva hacia el hotel de lujo L´Esquisse. Su frontal es como un espejo metálico que refleja los árboles del entorno. En una de sus ventanas se atisba una enorme máscara. Nos dice la guía que se trata de un molde de la cara de la Estatua de la Libertad.

plaza de six montaignes noires y fuente Roesselman

Continuamos admirando la variopinta arquitectura de Colmar, las casas por las que pasamos se hacen mas antiguas a la vez que las calles se estrechan mas. A unos cinco minutos entramos a una hermosa placeta rodeada de casas muy coloridas con entramado de madera y una fuente en el centro. Es la place de "Six Montaignes Noires" puerta de la Petit Venice y la fontaine Roesselman obra también de Bartholdi. 
                           
La guía nos habla de la técnica de construcción de este tipo de vivienda típicamente alsaciana, nos cuenta como los dibujos que hacen las vigas en la fachada y los colores hablan. Leí que el color rojo estaba reservado para los carniceros, el azul para los pescadores y el blanco para los curtidores. 
Contó que hay varios motivos que se repiten, por ejemplo, la cruz de san Andrés que tendría un significado de protección además del refuerzo que supondría para la pared, el rombo o diamante equivaldría a prosperidad y fecundidad, las V o espiga, el crecimiento, etc. 
Son casas móviles no porque se desmonten y te la puedas llevar a cuestas, que también, es porque el entramado de sus vigas y paredes admiten el movimiento y ante cualquier tipo de sacudida lo absorben sin estropearse un pelo, mientras que otro tipo de edificio mas rígido, presentaría grietas o se derrumbaría directamente.
Sobre el protagonista de la fuente, nos contó que fue un magistrado, hijo de zapatero, que se enfrentó al obispo de Estrasburgo que quería adueñarse de la ciudad. El hombre murió en uno de los múltiples altercados convirtiéndose en el primer héroe cívico de Colmar. 


Estamos en la Petit Venise el rincón mas famoso y fotogénico de Colmar. Era el antiguo barrio de pescadores y barqueros, oficios antiguos que se desarrollaban cerca del río. Cruzamos un puente del  Lauch, nos hacemos un montón de fotos, es un rincón precioso con vistas encantadoras.
                               

 Continuamos paseando por la calle de las pescaderías, un callejón estrecho, repleto de pequeñas casitas  de entramado, con no mas de dos pisos, coloreadas en rojo, azul, verde, amarillo..., forman un arcoíris de colores. Las ventanas con postigos de madera, muy cuidadas y adornadas, eso siempre... parece que estamos en un escenario de cuento de hadas. 


La ribera de pescadores se abre al río, mas casitas coloreadas en tonos pasteles, rosas, celestes, verdes...ventanas adornadas con globos, flores, conejitos, corazones, pequeños comercios en los bajos, y el río a la izquierda, las barcazas de fondo plano pasean tranquilas, atestadas de turistas. Un precioso paseo por un barrio encantador que sabe a poco, hasta llegar al muelle de los pescadores en el mercado cubierto.


Nuestra cicerone a penas nos deja asomar los bigotes al "mercado cubierto"  para descubrir un edificio decimonónico que mezcla puestos tradicionales con vinos y gastronomía local. Muy cuidado, bastante limpio, restaurado hace unos años, fue cuando se le añadieron varios frescos en los vestíbulos de entrada, de motivos alusivos a la ciudad y como no, no podía faltar Bartholdi. El Edificio tiene acceso al rio por un muelle, era por donde los pescadores y agricultores accedían directamente con sus mercancías.

en "le marché couvert" de Colmar

Nos metemos de lleno en el barrio de los curtidores, "tanneurs" para los franceses. La arquitectura cambia un tanto. Vemos grandes casas de entramado de madera pintadas en blanco. Tienen varios pisos, el tejado a dos aguas, la estructura nos recuerda a las edificaciones vistas anteriormente pero estas son mucho mas altas. 

casas históricas en el barrio de curtidores

Se trata de viviendas históricas que datan de los siglos XVII-XVIII. Las típicas viviendas de curtidores con el desván al aire para secar pieles. Este barrio sufrió una gran restauración a finales de los años 60 del pasado siglo. 

Seguimos adelante paseando junto al pequeño canal del "quaid des tanneurs" que desemboca en el río Lauch, comercios pequeñitos magníficamente decorados para la pascua alegran la calle. No me puedo resistir, había uno, llamado PICAFLOR, dedicado a la decoración con telas. Manteles, paños, muñequitos, corazones, gallos...Una preciosidad de escaparate.

Koïfhus de Colmar

Vamos hacia la plaza de la antigua aduana. Aquí nos detenemos un momento para conocer el Koïfhus, el edificio aduanero del siglo XV, que estuvo a punto de desaparecer porque amenazaba ruina, pero decidieron restaurarlo ¡gracias a los dioses! No llegué a verlo por la parte anterior, solo por detrás, (luego he visto las fotos y me he tirado de los pelos). Es muy muy bonito, el techo lo forman tejas coloreadas haciendo figuras geométricas, espectacular trabajo. Lo que si vi fue el escudo del águila bicéfala del imperio en la puerta.

frontal del Koïfhus imagen de internet

Caminito de la casa museo Bartholdi dimos con la "rue des agustins" y claro, a todos nos chirrió aquello. ¿Dónde está la iglesia o convento agustino? No, ya no está pero sus dependencias si y ahora las ocupa el Palais du Conseil souverain d´Alsace y tribunal judiciaire


Por tanto, los agustinos no desaparecieron de Colmar sin dejar rastro, parte del antiguo convento sigue en pie y nuestros agustinos se retrataron allí. 


Una de las casas de obligado cumplimiento que hay que conocer es la "maison Pfister", muy interesante y muy importante, se ubica en la calle de los mercaderes del casco antiguo. Fue construida en el s. XVI para un señor que se hizo millonetis haciendo sombreros. Lo que la hacen muy especial es el "oriel" de la esquina de dos pisos, la galería de madera y sobre todo, las pinturas con escenas bíblicas, emperadores germánicos, la Fe, la Justicia, etc.

patio del museo con la estatua "les Grands Soutiens du Monde"

Y llegamos a la casa museo Bartholdi. Allí recibimos la monografía mas completa que exista en este mundo, de la vida, obra y milagros de este señor. Tan extensa que llegamos tarde a la colegiata. De lo que mas recuerdo es que la estatua de la Libertad no acabó en Egipto de milagro, bueno, no exactamente ella pero si el proyecto inicial, que luego fue transformado y acabó en NY.

En cuanto a la escultura de "los grandes sostenes del mundo", lleva en el patio desde principios del s.XX Son tres figuras las que sostienen al mundo: un hombre mayor con un martillo que representa al trabajo, otro bastante mas joven, con espada y escudo que sería el patriotismo y una mujer con una balanza, la justicia. 

Y por fin, llegamos a la plaza de la Catedral, que aunque se llame así, no hay catedral, es la colegiata de san Martín, que en algún momento de su pasado fue catedral, ocupa el centro de la plaza. Se trata de un templo gótico datado en el s.XIII  que ha pasado por incendios, guerras, etc lo que ha modificado algunos de sus elementos. En una de sus restauraciones, en los cimientos se encontraron restos de un templo anterior del año 1.000.

colegiata de san Martín de Colmar. foto de internet

Su fisonomía es bastante distinta de las catedrales  góticas al uso. Algo que la hace diferente es la aguja que tiene en la torre. 


Entramos a toda prisa, llegamos tarde, nos despedimos de nuestra guía medio china medio mexicana casada con un alemán y entramos al precioso templo que está en obras. Toda la cabecera está invadida por andamios, una parte tapados por un tabique de madera y lonas. El ruido de las máquinas era ensordecedor. Veo a una chica (creo que lo es)  bajando del andamio, vestida con un mono blanco de esos de astronauta que no dejan un resquicio de piel al aire, gafas incluidas. Deben andar metidos en una restauración importante.  Van a parar un rato mientras celebramos la Eucaristía.


Es el segundo templo católico mas importante de Alsacia después de la catedral de Estrasburgo y se nota. Nada mas entrar, las altas columnas de la nave principal nos hablan de su carácter gótico. A los lados de la nave, ventanales de arco apuntado con vidrieras, no da tiempo a mas.
                                 

Celebramos en un altar un tanto improvisado en el coro entre el altar mayor y el transepto de la iglesia. Los bancos del coro deben ser una de las joyas de la colegiata. Cada reposabrazos es distinto del anterior, cada personaje de los respaldos es distinto. Me hubiera encantado ver esta bonita iglesia que tanto aprecian los alsacianos en todo su esplendor.


Acabada la misa, tiempo libre. Tenemos un rato para dar una vuelta por los alrededores antes de volver al bus. Algunos nos  fuimos a sentar en la terraza de una patisserie de la misma plaza y nos despacharon con cajas destempladas, no dejaron ni que posáramos el culete en la silla. Así que cambiamos a diez metros a la derecha al café Jupilier y este si que tuvo que hacer caja porque acabamos todos allí sentados.


Llegó el momento de volver, en el reloj daban las 7 de la tarde y a las 8 abrían el buffet para la cena. Fuimos caminando hasta el parking donde nos esperaba el bus mientras seguíamos enamorándonos cada vez mas de Colmar. Pasamos ante la iglesia de los dominicos, la plaza de los Mártires de la Resistencia plagada de casitas antiguas decoradas con regaderas y cigüeñas, la parada del tren turístico marcada por una pequeña cabañita que me recordó muchísimo el pueblo de Bella, la que se enamoró de Bestia... hasta que se acabó Colmar.


Se acabó un día precioso, conocimos dos ciudades maravillosas a las que hay que volver si o si, patearlas bien y empaparse de su historia, gastronomía y tradición. Si nos enamoró Estrasburgo, mas nos entusiasmó Colmar. Yo no sabría decidirme por una de ellas. Si Estrasburgo era mas monumental y cosmopolita, Colmar era de cuento.  

Ya en carretera tuvimos espectáculo. Martín le dio cinco vueltas  a la rotonda de la estatua de la Libertad, entre ooooooolés y aplausos de la afición. faltó el pasodoble.


 Una día hermoso, vivido con alegría, con risas, con cariño. Lleno de recuerdos que quedarán en la memoria por lo visitado, por la compañía, por el sol que nos calentó, porque somos unos privilegiados y cada día al levantarnos debemos recordarlo y agradecer cada minuto de este tiempo disfrutado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario