ÍNDICE PEREGRINACIONES

INDICE PEREGRINACIONES

 2.010.-  TIERRA SANTA    VIDEO Tierra Santa 2.011.- ITALIA :  Florencia ,  Pisa ,  Padua ,  Venecia ,  Asís ,  Roma   VIDEO fotos   2.012.-...

viernes, 3 de abril de 2026

SELVA NEGRA 2.- EN HEIDELBERG 21.03.2026

 Amanecía en Heidelberg. ¡Qué bien dormí en aquel hotel! No se escuchaba una mosca, solo la claridad del nuevo día que ya asomaba por la cortina entreabierta me invitó a abrir los ojos. Eran poco más de las 7 de la mañana, el resto del mundo iba a lo suyo mientras nosotros estábamos de vacaciones. ¡Bien!

Salté de la cama y me fui directa al pastillero para comenzar la rutina diaria.😁 No hacía nada de frio en la habitación, aunque fuera… desde la ventana  veía a la gente junto a las vías del tren muy abrigada y un tanto encogida.

La noche anterior solo pude ver luces desde el ático, hoy la zona nueva de la ciudad se extendía amplia ante la vista. Comenzaba nuestra aventura en la Selva Negra, el bosque continuo más grande de Europa, salpicado de encantadores pueblos. Heidelberg es de los mas visitados por alemanes y extranjeros, entre otras cosas por su universidad, sus estudiantes, muchos de ellos erasmus, por su castillo y por ser la cuna del romanticismo decimonónico alemán.


Una buena ducha calentita y a por el desayuno, en la última planta. Dispusimos de un surtido buffet: huevos, salchichas, embutidos, quesos, frutas, yogurt, cereales, mantequillas, panes de todo tipo, dulces… y una máquina de Nutella. Como el café no me puede faltar a estas horas, me lancé a por él, una buena taza a ver si me espabilaba. 

Marta nos marcó la salida en bus para visitar el romántico castillo de Heidelberg a las 9:45 am, no había prisa alguna, hubo tiempo hasta para sobremesa matutina.

El bus llegó con puntualidad y el grupo se distribuyó como siempre, desde el principio de los tiempos hemos conservado el mismo orden. Es curioso esto, somos animales de costumbres. Solo recuerdo una vez que se haya alterado por algún nuevo peregrino que la lio parda porque quería la primera fila.

Como es habitual, una vez en marcha, David tomó el micro para agradecer a Dios el nuevo día y pedir su protección durante esta peregrinación. Rezamos mi oración favorita que por muy acostumbrada que esté a escucharla me sigue removiendo por dentro y luego pasó el testigo a Marta. 


Primera visita del día el “Schloss” de Heidelberg. Para escalar la colina se suele utilizar el funicular, andaba averiado subiríamos por el camino largo, el corto tenía demasiadas curvas para el bus. Tardaríamos un poco más, pero es más seguro y así pasábamos por la “silla del rey”, el pico más alto de la montaña.  
En el castillo nos reuníamos con dos guías que además nos acompañarían en la visita a la ciudad. El grupo debía dividirse en dos, esto no me gustó nada. Esa manía alemana del todo perfecto me pone negra. No quieren grupos numerosos porque se apelotonan en las aceras, incomodan a los peatones, a las bicis… y luego son de lo más camorristas cuando van a Mallorca o a cualquier parte.

Máchin” nos dejó muy cerquita de la entrada al castillo, solo subir una pequeña cuesta y ya estábamos. Yo iba estrenando cámara. Mi maravillosa réflex NIKON la tuve que dejar en Ceuta con todo el dolor de mi alma, las cervicales se resienten enseguida. La primera foto de la nueva Panasonic Lumix fue para el recuerdo, con Mina y Mauricio, al que acababa de conocer.


Mientas la guía recogía las entradas en taquilla nos entretuvimos, como no, en tirar mil fotos a los chicos, a las chicas, al castillo, al padre Emilio, a David… lo de las poses es un juego y nos encanta.

El castillo de Heidelberg es una pura ruina, a medio camino entre fortificación y palacio, tiene un encanto brutal. Esta vez, no me había leído nada más que el programa del periplo, de hecho, David ha estado todos los días recordándome lo despistada que estaba y es totalmente cierto, así que lo que escriba aquí probablemente sean las impresiones menos sesgadas de todo el blog.


Nos repartimos en dos grupos de 19 personas cada uno, empezamos visita en el mirador. El guía fue un señor canoso y encantador, galés afincado en Heidelberg por amor  y que aprendió español en Barcelona. Su nombre “Yan” que se escribirá John y en español será, seguramente, Juan. Nos entretuvo un buen rato con la historia del castillo y sus moradores a pesar de que le dijimos que de historia poquito, preferíamos los chismes.

Las vistas de la ciudad desde este punto son postales, el día acompañaba, las nubes hacían de filtro a la luz del sol que mejoraba el espectáculo: se ve todo el centro histórico, el río Neckar, el puente viejo, los barcos panorámicos navegando por sus aguas, la iglesia del Espíritu Santo, la iglesia jesuita del Espíritu Santo, los edificios de la emblemática universidad mas antigua de Alemania que se desperdigan por todo el centro...una preciosidad.


El castillo es un compendio de edificios que se fueron añadiendo según necesidades de los distintos moradores, en diferentes estilos según la moda del momento. El inicio creo recordad que fue en torno al s. XIII con el primer conde del Palatinado que decidió instalarse en Heidelberg. Lo que empezó como una fortaleza defensiva adquirió grandeza y esplendor con sus sucesores hasta convertirse en un magnífico y enorme palacio de jardines esplendidos que no llegaron a completarse por culpa de la guerra que enfrentó a católicos y protestantes.

John nos contó la historia del Sacro Imperio RomanoGermánico al completo o poco le faltó. En resumidas cuentas, aquello consistía en una agrupación política de territorios bastante extensa y diversa a cuyo emperador lo elegían entre siete electores que podían ser obispos, duques, condes o príncipes. El palatinado del Rhin que es el que nos ocupa hoy, estaba liderado por la familia Wittelsbach, entre sus miembros famosillos Otón I, un par de emperadores del Sacro Imperio como Luis IV, el“rey loco” Luis II de Baviera y su prima, la emperatriz Sisi, aunque la colección era extensa.


Nos movimos hacia las ventanas al raso del “palacio inglés” construido por un enamorado Federico para su hermosa novia Isabel Estuardo, la casita debía estar a la altura de la señora y en el castillo no había nada digno de tal belleza. La vista desde este costado de la fortificación es espectacular, si no estuviera en ruinas quizás no sería tan fascinante. El edificio de las doncellas, el foso, la biblioteca… todo adquiere un encanto especial. En la esquina Oeste, la enorme torre gorda de 30m de diámetro, destechada, con dos reyes en sus hornacinas.


Unos pasos más allá llegamos a la puerta de Elisabeth, regalo de cumpleaños para Isabel de su amado en arenisca roja con montones de relieves con sorpresa: caracoles, ranas, lagartijas, ardillas… por cada una que descubriera la chica el premio era un romántico beso.

La entrada al patio del schloss se hace por “la torre de la puerta” Torturm que cruza el foso, antiguamente  había un puente levadizo. 


La vista de ese patio me impresionó, no me lo esperaba. Es enorme, es caótico, es un muestrario de estilos arquitectónicos que de una mirada abarcan 400 o 500 años. Cada edificio que compone este tesoro es magnífico, desde el más antiguo, gótico, de los primeros Wittelsbach, al  esplendor renacentista del rey Ottón. Suelen denominarse con el nombre de su patrocinador: Ottheinrich de Otón Enrique (el de la derecha con los emperadores romanos y héroes), Friedrich de Federico IV(el renacentista de las figuras de antecesores en la fachada), Ruprecht (el mas antiguo a la izquierda de la entrada). El de los arcos estilo italiano que me encantó creo que era el edificio del salón de cristal o de los espejos.


 El museo de la farmacia se encuentra en el Ottheinrichbau,  que mi grupo no llegó a conocer. Las dos boticarias nos quedamos con las ganas. Antonio me contó que se distribuye en tres ambientes probablemente correspondientes a tres épocas. Vieron montones de utensilios para preparar drogas, albarelos, frascos, morteros, campanas, balanzas, cajoneras, y lo mejor, un cocodrilo y un pez globo perfectamente conservados. En su web hay mucha información.

Ya íbamos escasos de tiempo, bajamos a la bodega para echar un vistazo al barril más grande del mundo, desde luego que es grandote, como una casa de dos plantas y con una plataforma con balcón arriba. Tiramos alguna foto y salimos a la gran balconada para contemplar las magníficas vistas sobre el rio Neckar, afluente del Rin. Hubiera estado bien tomarse en la tasca de la bodega una cervecita con tapa de embutidos locales.

Nuestra visita al castillo acabó aquí, a las 12 debíamos estar en el bus con el otro grupo y ya nos pasábamos 20 minutos.

Bajamos al centro histórico, Altstadt. El bus nos dejó frente al rio, junto a una oficina de información turística. Allí retomamos al guía y comenzamos a caminar. La lluvia amenazaba con hacerse presente.

Heidelberg tuvo la suerte de no ser bombardeada en la Segunda Guerra Mundial, conserva su arquitectura y trazado original del casco antiguo, iglesias, edificios universitarios, ayuntamiento, casas antiguas, plazas...todo su encanto. Si que sufrió un incendio importante durante la Guerra de los 9 años con los franceses. Luis XIV ordenó destruir el castillo y la ciudad, por lo que la mayoría del centro histórico corresponde a su reconstrucción posterior en estilo barroco.

 Lo primero que aprendimos fue la denominación de las calles: acaban en “straße” si son más anchas y paralelas al rio y “gasse” si eran callejones perpendiculares a las primeras aunque la regla algunas veces no se cumpliera.


Caminamos hacia la Karlsplatz, una bonita plaza con fantásticas vistas al castillo, rodeada de casas emblemáticas, una fuente un tanto extraña en el centro y unos árboles pelados con muñones en sus ramas que servían de marco a un retrato de bodas.


John nos explicó la distribución de las calles en una maqueta d e bronce situada en un lado de la plaza. Para situarnos en el Heidelberg barroco- renacentista. Cuál era la avenida principal, cuál la de las compras, los edificios y plazas principales…


Unos pasos más adelante nos topamos con la Kornmarkt  (plaza del mercado del grano) es otra placeta dominada por una fuente rematada por una Virgen negra preciosa, colocada ahí por los jesuitas y conservada a pesar de tanto protestante. El Rathaus (ayuntamiento) también lo encontramos por aquí compartiendo esquina con la plaza del mercado, a continuación.

 Llena de bares con terrazas y puestos de venta, el pub mas famoso de la ciudad el “Maxbar” ocupa uno de sus costados, en el centro, la fuente de Hércules, símbolo de la fuerza necesaria para la reconstrucción tras los conflictos  y la iglesia protestante del Espíritu Santo. A unos dos metros y algo del suelo, le salen unos alerones de sus muros que sirven de tejado a los puestos de comerciantes anexados a su fachada.


Comentó el guía que este templo estuvo compartido durante algún tiempo por protestantes y católicos. Un muro divisorio separaba ambas confesiones para que pudieran celebrar incluso simultáneamente. Por dentro es bastante austera, con altas vidrieras que hubo que reponer tras la guerra, las nuevas, dedicadas a la ciencia son un tanto “raritas”, en una estaba escrita la ecuación de Einstein y la fecha del lanzamiento de la bomba atómica sobre Hiroshima.


 La bienvenida la da un Martín Lutero reencarnado en un playmobil gigante. Es la iglesia del "catecismo de Heidelberg", un documento confesional protestante para enseñar la doctrina cristiana reformada. Dentro de esta iglesia se encontraba la "biblioteca palatina" que tras la Guerra de los 30 años acabó en el Vaticano.


A un costado del templo, nos detuvimos para admirar una bonita portada en piedra, una casa ocupada por un hotel, el Ritter con muchísima solera en lo alto. La única vivienda que sobrevivió al gran incendio provocado por los franceses para destruir la city y la más antigua de Heidelberg pues todo lo demás se quemó. Es La casa del caballero san Jorge, llamada así por la figura que culmina su fachada. Fue mansión de un comerciante de paños francés y posada en otros tiempos.


Una “gasse” más tarde estábamos ante la puerta monumental del puente viejo. Magnífica, con sus dos altos torreones blancos. Me recordó el puente de Carlos de Praga, sería el ambientazo que había.  


Al lado de la torre izquierda un montón de gente andaban tirando fotos, cuando se apartaron pudimos ver un feísimo mono de bronce con un espejo en la mano. Si tocas el espejo te haces millonario, si le tocas las patitas, vuelves a Heidelberg y si tientas los ratoncitos que están a su lado tendrás hijos. Eso cuenta la tradición popular, lo que no dicen es que te pasa si metes la cabeza dentro del mono. Alguno la metió. Entendí la misteriosa silueta que adornaba un espejo de la habitación del hotel. 

Vimos de pasada el elegante puente viejo de Carlos Teodoro, con sus nueve arcos, reconstruido en 1947, después de la guerra, pues los alemanes lo volaron cuando los americanos estaban a las puertas de la ciudad. Heidelberg fue sede americana en Europa durante la ocupación.

Y la lluvia comenzó a caer ya con mas ganas. Era hora de comer, esperamos al otro grupo para dirigirnos al restaurante donde debíamos estar a las 13:45h. Se trataba de una cervecería local cercana, Vetter’s Braustube, con buena cerveza. La llenamos, desde fuera por la ventana se veía una mesa vacía y fueron varios turistas los que picaron, tuvieron que irse pues faltaban algunos del grupo y no había sitio para nadie más.  De menú ensalada y platazo variado de escalope, pastel de carne y salchichas con patatas riquísimas. Postre de crema con frutas. Demasiado para mi estómago de pajarito. Tuve la suerte de compartir mesa con el padre Mauricio, le conocimos un poquito mas hablando de lo humano y lo divino.

Tras la comida dispondríamos de tiempo libre para compras, café y temas varios. Algunos queríamos volver sobre nuestros pasos para comprar los chocolates de los besos de los estudiantes y explorar una tienda de bolas de navidad que vimos en la calle principal Hauptstraße.

Conseguimos los chocolates en la chocolatería Knosel famosas por sus besos de estudiante, aunque no le quedaban los estuches baratos; conseguimos las preciosas bolas en Inge-Glas, la mayoría carísimas pero muy bonitas y luego nos refugiamos en el café Romantic. Se estaba la mar de calentito, además, al otro lado de la calle  había  una tienda enorme de recuerdos para turistas. Nos tocó una camarera súper agradable, chilena, eso nos vino de lujo: conseguimos los cafés en condiciones. Luego las señoras nos fuimos a gastar euros. Desde calcetines a licores la tienda era un batiburrillo… todas picamos. A las 18h nos acercamos a la iglesia católica jesuita del Espíritu Santo. Allí estaban ya todos sentados esperando. 

Se trata de una gran iglesia barroca, luminosa, blanca por dentro, situada en la plaza de la Universidad. Perteneció a los jesuitas que llegaron durante la Contrarreforma, hasta que el papa Clemente XIV los eliminó de un plumazo.  En esta plaza se encontraba el antiguo convento de los agustinos del que ya solo queda el nombre de la calle, donde Lutero expuso sus tesis protestantes.



 El altar estaba cubierto por un ligero paño morado de tul al igual que las imágenes y crucifijos. David presidió la primera celebración de esta peregrinación y con mucho arte, vestidos de "lolailos", dio la bienvenida oficial a todos los renganchados, incluida una figura extraña, parecida a una bruja, sentada sobre la puerta de cristal de la entrada. Arte poco convencional. 


Acabamos tarde, una Eucaristía preciosa amenizada por la voz del padre Alberto al que oí mejor que nunca, que sirvió para reconfortar animas y aunar al grupo después del tiempo pasado.  Hubo recuerdo para los que se quedaron, en especial para los que andan "estropeadillos". Ojalá pronto los tengamos otra vez dispuestos para la guerra.

Teníamos la cena en el hotel a las 20h, había que apresurarse para llegar al bus y por el camino, algunos se perdieron. Siguieron rectos por la calle principal,  les pegamos esquinazo sin querer y no se dieron cuenta. Durante todo el recorrido, el castillo nos regaló unas imágenes nocturnas preciosas.
Una vez reagrupados, volvimos al Atlantis a comer otra vez sin ganas, con estos horarios europeos las comidas se suceden con poco intervalo. 
La sopa de tomate aunque estaba fuerte me encantó y las albóndigas con espinacas y puré, yo que ya estoy en el club del yogurt no me he saltado una cena estos días. Como siguiera así, me volvía con dos o tres kilos más.
Por poner alguna pega al hotel, excepto la cerveza, que también, todas las bebidas fueron carísimas. La copa de vino a 14€ y tampoco era un caldo para hacerle palmas, un chupito de limoncello que nos pedimos algunas, a 8 €, de las bebidas espirituosas mejor ni hablar. 
Hablamos con la mêtre y nos pedimos las copas en la mesa, el pub estaba a tope y no nos iban a dejar entrar. Echamos el rato hasta la hora de irnos a la cama, andábamos un poco cansados. Si llega a estar doña Carmen allí, no se acuesta nadie, por lo menos hasta las 3 de la mañana.


Marta nos pasó la hojilla del día siguiente, sería una jornada tranquila de traslado para llegar a Offenburg. Cambiábamos de hotel y ciudad. 
El primer día en Alemania resultó muy bien, Heidelberg nos encantó, el tiempo aguantó mas o menos, y la compañía fue inmejorable. ¿Qué mas se puede pedir?


PHOTOS DE HEIDELBERG
pinchando en el enlace.

martes, 31 de marzo de 2026

SELVA NEGRA 1.- DE CEUTA A HEIDELBERG 20.03.2026

 Perú, apuntaban rumores allá por la semana santa del 25 tras la aventura de Vietnam y Camboya. Tan seguros estaban algunos aspirantes a peregrinos que solicitaron plaza a un padre David sin planes de  futuro inmediato, casi que no sabía ni de que le estaban hablando.

Tuvimos que esperar que entrase bien el otoño para conocer el siguiente destino: la Selva Negra. Mucho tuvo que ver el deseo de recuperar antiguos integrantes temerosos de países exóticos y lejanos, yo entre ellos. Pegarme 24h viajando de avión en avión no me seducía nada y menos las comidas, calores húmedos y bacterias estomacales de aquellas lejanas tierras, aunque fuera un viaje soñado durante bastante tiempo, me llegaba unos 10 años tarde.

Pilar, responsable de la agencia Destinos de Fe, se dejó ver en Ceuta unos días antes del señalado para la partida, a fin de presentarnos la ruta y aclarar dudas. La conocimos, nos encantó  y entendimos porqué David y el resto la consideraban ya parte del grupo.  

38 almas peregrinas: algunos novatos del año anterior que repetían experiencia,  arrepentidos de aquel peregrinar que nos reenganchamos en este y algún otro que abandonó tras el COVID por motivos de salud que consiguió plaza. Tres ausencias muy sentidas por lo inesperadas: Fito, Antonio y Tere. En el próximo nos veremos, seguro, si no antes.

La Selva Negra se nos presentaba como un viaje sencillo, fácil, con un par de grandes urbes como Frankfurt y Estrasburgo y varias pequeñas ciudades llenas de encanto e historia, además de un entorno natural de gran belleza por sus bosques tupidos, lagos helados y cascadas. Seguramente las temperaturas serían bastante frías, llovería e incluso podría nevar. Tuvimos de todo un poco. 

Prometía ser un viaje cómodo, sin grandes madrugones, diseñado casi  para descansar y disfrutar de los compañeros. Así ha sido, según a quien pregunte, aunque empezó "al borde de un ataque de nervios". 


Comenzábamos andadura el viernes en el ferry de las 10.30h Passió per Formentera, el lento de Balearia , el día anterior se metió un tremendo temporal de Levante. Tan tremendo que cortaron todos los barcos menos este y porque viajaban los del Ceuta que iban a jugar a Leganés (5-2 😒) así que el barco salía si o si, aunque echáramos la primera papilla. Como teníamos nuestras tarjetas de embarque, andábamos tranquilos. Con todo y con eso nos fuimos prontito al puerto, "fuera a ser".... Lo que fue, fue que aquello estaba abarrotado y encima salimos con dos horas de retraso,  a las 12.30h. Si no había mas inconvenientes, llegaríamos al aeropuerto de Málaga a las 15.30h, justos para  enlazar con el avión de Lufthansa a las 17h que nos trasladaría a Frankfurt


Hubo que embarcar a pie por la bodega, el meneíto del oleaje no permitía el uso de las pasarelas. Desde las 10 de la mañana estuvimos guardando cola en pie pues no hay donde sentarse en la zona de embarque, esperando que llegara el barco, desembarcaran  coches y pasaje y soldaran no se que cosa en la rampa del garaje. 

No se cuanto se habrá gastado el consistorio en reformar la estación marítima, ni quiero saber cuantos millones de euros han costado las infraestructuras para que pasaje y naves estén mas cómodos y sean mas eficientes. Tampoco tengo idea de quien ha diseñado todo esto. Lo que si se es que nos han dejado prácticamente sin zona para que los particulares vayamos con nuestro vehículo a dejar o recoger viajeros y que este señor o señora no tiene ni idea de lo frecuente que son los temporales que impiden, a veces, el uso de las pasarelas de embarque. Cuando el pasaje de a pie debe acceder al barco por la bodega, tal como está hoy en día la estación marítima planteada, es necesario bajar desde la primera planta al muelle por una escalera de hierro volada, estrecha y empinada, arrastrando maletas de mas de 20 kilos y con prisas, porque suele haber mucha gente y van con muchísimo retraso. Ya podrían ingeniar una sencilla rampa mecánica después de tanto derroche.

Llegando a Mijas el bus se paró, un atasco no le dejaba avanzar. Mr. Google nos informó de un accidente y obras que estrechaban la calzada. Anunciaba 25 minutos de retención. ¡¡¡Bufff!!! ahora si que se complicaba la cosa. Anye, Luis y Pilar andaban pendientes del grupo, no quitaban ojo a los mensajes del Wasap. En el bus, silencio tenso. 

Dando las 16h entrabamos en el aeropuerto de Málaga. Nos reunimos con nuestros tres peregrinos peninsulares que llevaban horas esperándonos, pensando que lo mismo había que buscar una alternativa: Mina, la madre de David, procedente de Palencia, nuestro peregrino choquero de raíces caballas, el padre Emilio y el padre Mauricio, madrileño, que se unió al grupo el año anterior y muchos conocíamos nada mas por las fotos.

Los chicos de los mostradores de la compañía Lufthansa con mejor o peor humor se aplicaron en la facturación y en menos de 15 minutos estábamos todos  pasando un control atestado de viajeros, la cosa prometía, lo mismo nos daba tiempo a comer algo. 

El embarque ya había comenzado cuando llegamos a la "gate", la mas lejana del aeropuerto no podía ser de otro modo un día como este. 

Entre prisas e  idas al baño, poco tiempo dio a comprar algo que llevarse a la boca, algunas mas espabiladas ya se lo traían cocinado de casa. En mi mochila llevaba un par de plátanos, algunas nueces y un paquete de almendras además de un par de bocatas que mi love pudo conseguir en el aeropuerto y que por supuesto cayeron enteritos. En el avión solo dan una pequeña botella de agua, el resto pasando por caja y aun así se agotaron hasta las papas fritas. 

 El vuelo duró exactamente 2,5h aunque los papeles indicaban 3, salió con puntualidad alemana.

Serían  poco mas de las 8 pm  cuando nos encontramos con Marta, nuestra acompañante para la siguiente semana que nos esperaba a la salida. Una chica polaca de Cracovia, agradable en distancias cortas, bastante preocupada por cumplir programa y horarios (lo que siempre nos ha importado un pepino), con un idioma español muy "indi", donde los artículos y las preposiciones desaparecían por arte de magia además de estar bastante marcado con las errrrressss. Sus expresiones nos han dado para un diccionario propio, paragüeses (paraguas), bares (barras de carga de los auriculares), sacristiano (sacristán), sol líquido (lluvia), sol helado (nieve)... y algunas mas a cual mas ingeniosa. 

Nos llevó caminando hasta el bus que debía estar en la otra punta de Frankfurt pues cruzamos el aeropuerto de lado a lado y eso que era el parking mas cercano a las "llegadas". Allí conocimos a "Máchin" (Martín) el responsable del bus de la compañía RAFTRANS para los próximos 7 días, un señor también polaco ya versado en tierras alemanas aunque con poca idea de "espagnolo", que  nos vendería el agua embotellada a 1€.

Después del saludo y la bienvenida, una vez en camino, Marta nos pasó una hojilla con el plan para el día siguiente. Esta seria la tónica habitual para los siguientes días, así tendríamos por escrito horarios y visitas.


A una hora de Frankfurt nos esperaba una cena fría en el hotel Atlantic de Heidelberg. y tan fría. En la nevera de la habitación un par de bocatas alemanes helados, rellenos de lechugas y pavo aguardaban nuestra llegada. Hambrientos como leones, los devoramos enteritos. Yo por lo menos. Luego saqué suficiente ropa de las maletas para los próximos dos días y nos fuimos en busca del bareto prometido.

El hotel es nuevo, un par de años lleva en el mercado. Se localiza cerca de la estación de trenes de Heidelberg pero en las habitaciones no se oye ruido alguno. Son de buen tamaño y muy cómodas, con plato de ducha en el baño, mejor. La recepción se encuentra en el primer piso, no en la planta baja, un poco extraño y en el ático localizamos el comedor y un pub que por lo visto está muy de moda entre los locales pues aquello estaba llenito. La encargada del 15 High, que así se llama, no nos dejaba pasar si no había sitio para sentarse. Tuvimos suerte pues Mercedes y Paco ya se iban y el padre Emilio andaba por allí sentado así que no le hicimos ni caso a la señorita, nos colamos  y algunos de pie y otros sentados cayeron un par de birras. A las once o´clock los nativos empezaron a abandonar dejando despejado el bar. Desde la terraza aun estando oscuro se ven vistas magníficas del pueblo, castillo incluido. Aunque hacía un friooooooo.....


Poco menos de la medianoche nos retiramos prudentemente a nuestras respectivas estancias. Comenzaba  así la decimosexta peregrinación,  número once para mi con los peregrinos agustinos de Ceuta.


viernes, 21 de noviembre de 2025

INDICE PEREGRINACIONES

 2.010.- TIERRA SANTA  VIDEO Tierra Santa

2.011.- ITALIA : FlorenciaPisaPaduaVeneciaAsísRoma VIDEO fotos 

2.012.- TURQUIA  FOTOS , VIDEO fotos

2.013.- RUSIA  FOTOS  y VIDEO fotos

2.014.- CROACIA: ZagrebLiublianaOpatija, Pula y RovinjPlitviceZadar y SplitMedjugorje y MostarDubrovnik VIDEO fotos

2.015.- POLONIA: VarsoviaCzestochowaAuschwitzCracoviaMontes TatrasWieliczka VIDEO fotos

2.016.- RUMANIA: BucarestSibiuTransilvaniaMonasterios pintadosBrasovBran y Sinaia VIDEO fotos

2.017.- CHIPRE Y GRECIA: LárnacaPaphosTroodosSalamina y FamagustaMorphou, Kyrenia y BellapaisCorintoAtenas VIDEO fotos

2.018.- REPUBLICAS BALTICAS: TallínParnu y TuraidaRigaRundale y la colina de las crucesKaunas y TrakaiVilnius  VIDEO fotos

2.019.- CENTROEUROPA: VienaSeegrotte y MelkBrnoPraga-1Praga-2  video fotos

2.019.- TIERRA SANTA: albúm VIDEO fotos

2.020.- ALBUM TEN DIEZ AÑOS: diez años

2.022.- PORTUGAL: OuremSintraCoimbra y BatalhaEl RocíoSevilla-1Sevilla-2VIDEO fotos

2.023.- EGIPTO: Guiza y SaqqaraKarnak y LuxorValle de los reyesEdfú y Kom-OmboAssuán y poblado nubioAbu SimbelEl CairoAlbúm fotos

2.024.- SICILIA: Palermo-1Palermo 2 y MonrealeErice y SegestaAgrigento y Casale Siracusa y NotoEtna y Taormina,Messina y Cefalu Sicilia albúm video

2.025.- Quince años de peregrinos agustinos Ceuta ALBUM VIDEO quince años video

2.025.- VIETNAM Y CAMBOYA: Hanoi cityHa LongHuévideo fotos Ha LongHuéHoi AnAngkorTemplos y Aldeas 


jueves, 2 de octubre de 2025

Video verano 2025 viaje a la Rioja

 Resumen del viaje a la Rioja en el verano de 2025





índice:


La Rioja- 8 de camino y Granada

 Teníamos por delante un día de carretera intenso. La idea era tomarlo sin prisa pero sin pausa, llegar a Baeza a las 17h (free tour) y a Granada a cenar, nos pusimos a ello.

Nada más amanecer Jose se dio cuenta de que habían intentado abrir a Tesla. Las cámaras del coche grabaron a un individuo joven embozado que se acercó demasiado al superbólido e intentó abrir una de las manillas. Menos mal que la cosa quedó ahí y no le dio por decorarlo o algo peor. Con la tecnología que cuenta este ordenador con ruedas, que se controla desde el móvil, es fácil vigilar el vandalismo y enviar a la policía las imágenes.

Los Cuatro Postes

Le dijimos adiós al marchito palacio de Monjaraz, hotel con demasiados años a sus espaldas, sin ascensor ni aire acondicionado, aunque con ventiladores, doseles en las camas achichonadas por los muelles y muebles rancios que alguna vez fueron elegantes. También con una magnífica ubicación. Después de una noche no demasiado cómoda, nos enjaretamos los plumas y fuimos a desayunar a los Cuatro Postes.

David nos contó el día anterior que en las afueras de Ávila, cruzando el río Adaja, muy cerca, había un lugar desde el que las vistas de las murallas eran espectaculares. Allá que fuimos, se trataba de una cruz de humilladero, el de san Sebastián, más conocido como los Cuatro Postes. Aquí fue donde Francisco Cepeda encontró a Teresita y a Rodrigo el día que escaparon para ser mártires de los moros. El lugar data del 1566, en esos años era habitual encontrar extramuros una pequeña ermita para que los viajeros encomendasen a Dios sus pasos. Se trata de una estructura con cuatro columnas adinteladas y una cruz de granito en el centro.

El Sol estaba asomando por Levante con fuerza, justo frente a nosotros, por detrás de la ciudad. Deslumbraba con su fuerza, las fotos saldrían todas a contraluz. Hacia frío, la muralla de Ávila parecía un espejismo flotando en el horizonte. La vista era preciosa.

Desayunamos en la cafetería del hotel Cuatro Postes y nos pusimos en camino. Teníamos pendientes varias compras, quesos manchegos cruzando la Mancha y aceites llegando a Jaén. Me puse a hacer los deberes con el Sr. Google. Tesla avisó que necesitaba pasar por los supercargadores de Ocaña y allí nos llevó, esta vez no había cerca nada para entretenerse, aquello era una gasolinera con una pequeña tienda en medio de un descampado, cerca de la Autovía. Nos entretuvimos buscando en Google alguna quesería cercana y echando cuentas, un sitio para comer cerca de Valdepeñas

Continuamos ruta hasta que vimos el letrero de los quesos, Artequeso finca la Prudenciana, lo malo era que estaba al otro lado de la autovía. Buscamos el cambio de sentido y allá fuimos. Aquello era una finca enorme a la que se entraba por un camino custodiado por árboles y con varios mastines en la puerta tumbados al solecito. Aunque parecían tranquilos, intimidaban un poco. Había muchos almendros, pistachos y nogales. No veíamos a nadie a través de las ventanas, hasta que una puerta se abrió y una señora nos invitó a pasar. Un estrecho recibidor con un banco de madera y una oficina acristalada con varias personas afanadose ante sus ordenadores fue la primera vista de la quesería. Luego apareció un muchacho joven que se presentó como Santiago, el nieto de la dueña. Nos contó que aquello era la finca y fábrica de quesos y que la tienda estaba en el pueblo, Tembleque. Le querían dar un impulso nuevo a la quesería por lo que estaban preparando un espacio para catas, pero aún no lo habían abierto. Nos enseñó los quesos manchegos con denominación de origen, fabricados con leche de oveja y nuestra Mariloli se llevó unos cuantos. Entre pitos y flautas, echamos más de media hora. Teníamos reserva para comer a las 14.30h en un restaurante llamado la Aguzadera que estaba pegadito a unos cargadores cerca de Valdepeñas y ya íbamos tarde.

Las dos jóvenes nos fuimos caminando hasta el restaurante que estaba a cinco minutos, justo al lado, de la estación de carga, donde dejamos a Faustino y José peleándose con el cargador y su aplicación para que se hiciera la magia. El mêtre nos indicó la mesa y tomó nota de la bebida, le pedimos también la de nuestros loves porque estaban al llegar. Le comenté que estaban en los cargadores y que no tardarían mucho y entonces el hombre nos dijo que no funcionaban, que habían robado los cables. Total, que avisé a los muchachos, que ya andaban partiéndose la cabeza porque no conseguían echar a andar aquello.

Comimos de lujo, una vez más. Puerro al horno, carabineros con huevo, bacalao al horno y una carne mas un par o tres de postres. El restaurante es muy amplio y luminoso, el salón está protegido por unas cristaleras de techo a suelo que dejan entrar la luz y da a una piscina. Las chicas que nos atendieron fueron encantadoras, incluso una de ellas nos explicó el significado del nombre, aguzadera, lugar donde los jabalíes van a afilar sus colmillos.

A la entrada del local tenían expuestos artículos para la venta: aceites, quesos y vinos de Valdepeñas. Nos sirvieron de entremés un aceite que se llamaba Pepillo con pan para mojar, riquísimo. ( Tienen tienda en internet, en el enlace). Otro extra casi al final de la comida fueron unas tejas caseras de almendras. ¡¡¡¡¡ummmmmm!!!!! Fabulosas. Salimos de allí cerca de las 5 de la tarde. El free tour de Baeza lo anulé cuando paramos en Ocaña, viendo que iba a ser que no.

Como queríamos llegar bien de baterías a Granada por si las moscas, volvimos a cargar en Guarromán, estación ya conocida, Tudanca. Doña Dolores aprovechó y compró allí una buena garrafa de aceite jienense. No estuvimos mucho tiempo, llegamos a Granada sobre las 7 y algo. Booking nos habia ofrecido como mejor opción el hotel Saray junto al Palacio de Congresos, a dos pasos del centro, para las siguientes dos noches. Metimos el coche con mucho cuidadito en el garaje que es bastante angosto y de plazas pequeñas y nos encontramos con la sorpresa de que tenían cargadores cortesía del hotel. Allí se quedó Tesla dos días, nosotros nos fuimos a patear Granada que si de día es bonita, de noche se le sube el guapo.

Fuente de las Granadas
Dimos un paseo desde el Violón hasta la Gran Vía cruzando la ciudad de punta a punta. Es una de mis capitales favoritas para pasear, la vista siempre se entretiene con cosas hermosas. Intentamos en el San Remo a ver si cenábamos algo que ya eran las 10 de la noche y estaban los estómagos rugiendo, la barra estaba a tope, como siempre y el piso de arriba cerrado, la camarera nos sugirió ir al nuevo local, en la fuente de las Batallas. Allí nos fuimos y estuvimos tapeando como solo se tapea en Granada. Para finalizar el día, subimos a los Italianos de Gran Vía a por unos buenos helados y volvimos al hotel paseando por la calle Oficios, admirando la catedral y su plaza, Puerta Real y la Carrera de la Virgen para acabar cruzando el puente Zirí.
El Ropero, calle Escuelas, Granada

La mañana siguiente comenzó en el Fútbol, desayunando unos churritos, luego, cruzamos el centro, que andaba despertando y para pasar por la tienda de Vicente, "el Ropero" conocida por los "aliens" de la entrada. Ya que estábamos allí había que hacer patria. Y después nos revestimos de turistas, cámara en ristre para subir al conocido barrio de Granada. El Albaicín es Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO desde 1994 al igual que lo es la Alhambra, 1984, diez años antes.

Opté por la vuelta corta, subir por las escaleras de la calle Elvira, mi antiguo barrio, pasar por varios de los miradores mas famosos para bajar por la cuesta del Chapiz. Desde la calle Elvira, es fácil y rápido llegar al Albaicín aunque las piernas deben estar en forma. A penas llegamos al primer mirador, el del Ojo de Granada, Mariloli se sentó en el pretil y dijo que se quedaba allí, que la recogiéramos al volver. A mí me asustó de verdad. Yo que no hago ningún tipo de ejercicio diario ni ganas, no tenía ninguna dificultad subiendo aquella cuesta y ella que camina todos los días de dos a tres horas no podía con su alma. La convencimos para que siguiera, quedaba muy poca subida, no mas de un par de tramos cortos empinados. 

En menos de cinco minutos estábamos en el mirador de santa Isabel la Real, una placeta situada junto al monasterio de santa Isabel la Real . Si en el Ojo se veían los techos y agujas de Granada, aquí ya empezaban a atisbarse buenas vistas de la Alhambra, la fortaleza roja, con Sierra Nevada al fondo. No me atreví a seguir subiendo hasta el palacio de Aixa, Dar al Horra, aunque estábamos cerca y mucho menos al mirador de san Cristóbal, lo mejor era san Nicolás que a estas alturas ya estaría lleno de turistas y música de ambiente calé. 

Paramos casi de casualidad en el carmen de los Geranios, la casa museo de Max Moreau para que mis compañeros de viaje comprendieran en que consistía este tipo de viviendas. Es el sitio típico que los granaínos no conocen y los extranjeros traen hasta apuntado para buscarlo. Lo tienen muy bien preparado para las visitas. La biblioteca, la sala de estudio, la de pintura con los óleos y los pinceles, colecciones de objetos orientales, libros, cuadros, fotos personales, muebles, pianos... bien expuestos y cuidados. El jardín dispuesto en bancales, creo que a dos o tres alturas, con sus fuentes y sus árboles frutales, está lleno de macetas con geranios, con vistas a la Sabika. Fue un interesante descubrimiento, es un lugar encantador.

Lo dicho, guiris, algún carterista despistao, algún que otro poli camuflado y flamenquito en directo. Pasamos un rato animado y además vimos la iglesia de san Nicolás, ya restaurada y entramos en el jardín de la mezquita. Sin comentarios. Todos sabéis por otras entradas del blog mi opinión sobre esto. 

Busqué el monolito con la placa de la visita de Clinton en el 97 y un señor me informó que el consistorio tripartito PSOE, IU y Partido Andalucista, nada mas poner las manos en el Ayuntamiento en el 99 ordenó quitarlo. Desde que lo colocó el alcalde del PP el año del acontecimiento, estaba pintarrajeado y sucio. No lo querían ni los vecinos ni la oposición. ¡Hay que ser guarros! La visita del presidente norteamericano solo trajo popularidad, reconocimiento, turismo y dinero a Granada. ¡que cortitos son algunos! y cuanto inútil hay mandando.

Y continuamos bajando callejón a callejón sin perder de vista la fortaleza, a cual panorámica mas preciosa, hasta que en la cuesta del Chapíz entramos a echar un vistazo al palacio de los Córdova. Antes, al pasar por el carmen de la Victoria, hicimos un intento por entrar a ver los jardines, pero fue que no. Ahora se utiliza como residencia para invitados de la UGR.

La vista desde aquí es tan bonita como la de arriba o mejor. El jardín estaba lleno de sillas, preparado para algún espectáculo nocturno. Actualmente alberga el archivo histórico municipal de Granada. Como curiosidad contar que cuando se construyó en el s. XVI se situaba muy cerca de la catedral, en la placeta de las Descalzas. Con el tiempo, ha cambiado tanto de dueños como de ubicación.

Nos pateamos el paseo de los Tristes camino de plaza Nueva, una calle plagadita de edificios emblemáticos, conventos y monumentos que, con sus elegantes y antiguos puentes conectan el carril del Darro con la Alhambra uno y el barrio de la Churra, otros, de los mas antiguos de la city. Ya iba siendo hora de tomar el aperitivo, al pasar por los Manueles de plaza Nueva vimos que había sitio y allí nos metimos. Una cerveza con tapa bien generosa de paella que nos sirvió un joven camarero recién aterrizado en el negocio, de origen magrebí lo que originó alguna chanza por parte de sus compañeros más veteranos.

Capilla Real

Habíamos quedado a comer con la familia en el Humo, Nuestra primera opción siempre es subir al Macareno, en la fuente del Hervidero, más aún si vienen mis sobris, pero estaba cerrado por vacaciones. Acabamos las cervezas y nos pusimos en camino. Aprovechamos para recorrer la calle Oficios y así contemplar la espectacular Capilla Real donde están enterrados los Reyes Católicos, (por cierto, no entiendo como no hay una guardia real permanente aquí apostada), la Madraza, la iglesia del Sagrario que curiosamente estaba abierta y la catedral con su plaza de las Pasiegas. En la Navidad del 23 tuve el placer de visitar con mi familia, incluidos los niños, la catedral y la Capilla Real, de la mano de Pedro, guía de viajes san Cecilio. Dejo el relato de aquella experiencia porque mereció la pena, mucho. Granada Catedral y Capilla Real.

Serían las 6 de la tarde cuando llegamos al hotel a echar la siesta. En un par de horas volvíamos a activarnos, teníamos entradas para visitar los palacios nazaríes de la Alhambra por la noche.

Habré subido a la fortaleza roja centenares de veces, viví en este rincón del mundo unos cuantos años hace ya muchísimo tiempo y he seguido acudiendo con cierta regularidad. Nunca la vi de noche más que de lejos. Se planteó la posibilidad al principio del verano cuando, preparando la ruta de la Rioja, buscábamos los apeaderos del camino. Compré las entradas en julio por la web del patronato , suelen acabarse muy pronto.

Albaicín

La noche estaba fresquita, me hubiera gustado mucho disfrutar el bosque de la Alhambra subiendo la cuesta Gomérez a pie, pero decidimos que lo mejor era subir en taxi, quizás luego, a la vuelta. Nos dejó en la calle real junto al palacio de Carlos V. Ya había gente haciendo cola para entrar, aquello parecía un concierto de los Rollins. Como era temprano nos dedicamos a explorar las zonas cercanas, el acceso a la Alcazaba, jardines de alrededores, y las vistas del Albaicín iluminado. Entre murmullos del público cercano se escuchaba a lo lejos algún rasgado de guitarra acompañado de quejíos del cante jondo.

 Por fin abrieron dando las 10 de la noche. Es necesario identificarse con el DNI, las entradas son nominativas. Solo se recorren los tres palacios Nazaríes y el de Carlos V. La visita nocturna al Generalife es a la misma hora, de 10 a 11.30 pm y por tanto hay que hacerla otro día. El recorrido está muy controlado por vigilantes y organizado de manera que es difícil volver atrás, aunque se puede. 

Esperando en cola, parecía que había mucho público, aunque una vez dentro no nos estorbábamos. Cuando he subido de día en los últimos años era muy difícil hacer buenas fotos.

Decir que me supo a poco. Me hubiera quedado allí mirando paredes, mocárabes, azulejos, estucos, artesonados, yeserías... toda la santa noche. Hay algo intangible en el interior de la Alhambra que hace que te quieras quedar allí, que estés deseando volver. La Alhambra tiene encanto, magnetismo, es como entrar en un gran monasterio o una catedral, es pura emoción.

palacio Mexuar
El primer palacio es el Mexuar, el mas antiguo y el mas modificado. Casi todos los visitantes pasan sin hacerle mucho caso y sin embargo hay que pararse un poco, al menos en los azulejos, el águila imperial de dos cabezas aparece en el centro de algunos mosaicos, en otros, escudos nazaríes y en otros las columnas de Hércules con el "plus ultra" del emperador Carlos. Son verdaderas obras de arte. 


Todas las paredes de la Alhambra se encuentran tapizadas por yeserías de escrituras cúfica alabando a Dios a veces incluso mimetizada entre adornos florales o geométricos, desde poemas escritos por los visires del sultanato a alabanzas divinas. La frase que mas se repite es "solo Dios es vencedor", el escudo de la dinastía nazarí es uno de los motivos mas comunes tanto en yeserías como en azulejos. 

En su origen, el Mexuar era salón del trono, después pasó a tener funciones administrativas y legislativas. Los cristianos lo modificaron en capilla, de ahí el coro y su balaustrada. Al fondo un oratorio con el mihrab orientado a la Meca.

Cruzando la puerta, entramos en el salón Dorado, llamado así por el artesonado dorado del techo. Se supone que se utilizaba como sala de espera para entrar al palacio de Comares donde recibía el sultán. 

techo salón Dorado

Casi sin darte cuenta, entras en el palacio de Comares, la transición por el salón Dorado y su patio es tan perfecta que no sabes que has cambiado de edificio, de sultán constructor y de siglo. Situados bajo el artesonado mirando al frente, vemos dos puertas iguales bajo cinco ventanas con celosías, es la fachada de Comares. Esta pared que hoy vemos en yeso crudo estuvo en origen muy policromada en colores vivos, azules, rojos, verdes y dorados. Hay que acercarse mucho para ver los restos.

portada de Comares desde la salón Dorado

Entramos al patio de los Arrayanes por la puerta izquierda, construido en conmemoración de la batalla de Algeciras (1.369) cuando el reino nazarí alcanza su máximo esplendor. Es una de las estampas mas hermosas y conocidas de la Alhambra. Su nombre se lo debe a los macizos de arrayan que enmarcan la alberca central.

palacio de Comares
De frente, vemos la estampa de la torre de Comares sobre la galería porticada que se refleja en el agua. En los lados largos del patio, dependencias privadas, probablemente dormitorios femeninos. En este patio, el agua se mimetiza con la arquitectura y la vegetación reflejando en sus aguas tranquilas como un espejo, la belleza del palacio.

Vamos hacia el salón de Embajadores, una de las estancias mas importantes del conjunto, su antesala es la llamada sala de la Barca, por la forma de quilla de barco invertida del techo, desde su puerta nos hicieron la foto de arriba.

Techo del salón de los Embajadores
Entrar en el salón de Comares es como saltar en el tiempo, el ombligo se encoge al ver la inmensidad de la sala, no hay un hueco que no esté decorado, el techo altísimo, cuenta el cosmos del Corán, la bóveda celeste salpicada de estrellas, formando los siete cielos del paraíso del musulmán. Nueve enormes ventanales agrupados de tres a tres, acaban el cuadrado de la habitación. 

Fueron los cristianos los que comunicaron los dos últimos palacios que eran independientes. Por una pasarela exterior desde la que se divisa el Albaicín en todo su esplendor, pasamos al último, el conocido por su fuente, los Leones, que aparece al fondo de la habitación por la que entramos, blanca, nívea en la negrura de la noche.

Las habitaciones que el emperador se hizo construir para vivir en Granada y que nunca llegó a ocupar, son ahora una exposición fotográfica de como estaban y como están algunos lugares de la fortaleza. El escritor Washington Irving las ocupó durante un año mientras escribía sus "cuentos de la Alhambra" relatos basados en historias que le contaban los pobladores de la misma.

El recorrido nos adentra en la sala de las Dos Hermanas, creo que se llama así por unas losas gemelas del suelo. Conserva sus puertas originales. En el centro, un surtidor alimenta por un canalillo la fuente de los leones. Mocárabes espectaculares en el techo, un mirador hacia el jardín de Lindaraja y un templete que hace simetría con la sala de enfrente, la de los Abencerrajes. De aquí en adelante la vista no para de enfocar, arriba, abajo, paredes, columnas... todo es importante. La luz juega de manera maravillosa con el entorno. Emborrachado puedes acabar y con tortícolis de tanto forzar el cuello para admirar las hermosas yeserías. 

A lo lejos veo ya la fuente, blanca, hermosa, solitaria. La última restauración ha dado sus frutos. Comenzaron en 2002, han tardado 10 años en acabar el patio. Cada león se ha pegado dos años en el taller sacudiéndose de encima capas de minerales, calcio, algas etc que el agua fue depositando durante siglos. Debajo apareció el mármol de Macael blanco, níveo. Ahora todos los parámetros que la volvieron negruzca están controlados, hasta la temperatura. Cada león es distinto de su compañero, el pelaje, orejas, nariz, morros... aunque parecen gemelos no lo son. El vaso hubo que restaurarlo "in situ" pesaba demasiado. Ahora se aprecia mejor la inscripción que lo rodea, para mi tan misteriosa como las inscripciones en la tumba de Tutankamon.

Patio de los Leones
Un bosque de 124 columnas rodean la fuente, dispuestas de una en una, a veces en grupos de dos, a veces en grupos de tres. Los arcos al rededor del patio me recuerdan el claustro de un monasterio, es inevitable la similitud. Todo responde a una razón, la simetría, la cábala. Si Comares emociona, el Riyad al Said (jardín Feliz), nombre original, encoge el oremus, por muchas veces que hayas disfrutado de él.

La sala siguiente está en restauración, es la de los Reyes, en su techo una pintura sobre cuero representa a los que se creen son los diez reyes de la dinastía dueña de la fortaleza roja. Dejo enlace a un blog donde la describen muy bien sala de los reyes

salón de los Abencerrajes
La tercera por orden de visita fue la de los Abencerrajes, la de la leyenda del los 36 degollados cuya sangre aun mancha la pila de mármol que surte de agua el patio. Es la enfrentada a la sala de las Dos Hermanas, también tiene templete y la forma de sus mocárabes es la de una luminosa estrella. 
sala de los Mocárabes
Y llegamos a la última de las estancias del crucero que forma el emblemático recinto, la sala de los Mocárabes, la habitación tiene un falso techo renacentista que se puso al estilo dominante cuando los mocárabes originales colapsaron por una explosión cercana, el techo está parcialmente abierto para que se vea lo que hay debajo.  

Cuando al palacio de los Leones se entraba directamente desde la calle Real de la Alhambra, el acceso daba a esta sala, solo que por otra puerta distinta a la que ahora utilizamos para salir.

Este magnífico palacio es el máximo exponente del arte nazarí cuando la dinastía que lo alumbró estaba en la cima del poder. Este arte emociona, sorprende, abruma, es suntuoso, exuberante y a la vez delicado. Se aprecia el mimo, la dedicación y la finura de los artesanos en cada detalle... es impresionante.

Palacio de Carlos V
Nos quedaba como premio de consolación el palacio de Carlos V, siempre habia echado un vistazo, sin entretenerme mucho, esta vez duré un poco más, incluso subí al piso de arriba y mereció la pena. El recinto tiene muchísimo más encanto de noche.

Hora y media nos llevó conocer la Alhambra de noche, conduje a mis compañeros hacia la puerta de la Justicia que aún estaba abierta, para contarles la leyenda de la mano y la llave. Mi intención era bajar caminando hasta plaza Nueva pero no era el de mi love. Había un taxi justo en la curva y lo cogimos. Se acabó la Alhambra y se acabó la noche. Volvíamos al hotel.

Dejo un video para saber más de la Alhambra


Y este es mejor aún:video Alhambra

Al día siguiente volvimos a casa haciendo antes kit kat paellero en casa de Vicente, aunque aun quedaba un broche de oro para clausurar definitivamente el verano. Un concierto del que esperábamos poco y sin embargo fue estupendo. Nos fuimos a ver a Pecos, ídolos en la década de los 70 y lo disfrutamos, nos volvieron a encantar, coreamos sus canciones, nos las sabíamos todas y lo pasamos genial.

Darle las gracias a nuestros compañeros de viaje, Mariloli y Jose que hicieron la ruta amena, fácil, divertida y corta. Prometemos repetir.

Photos de GRANADA

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